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El legado de Tolkien

por en Literatura
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Cada año, el día 3 de enero, se conmemora el aniversario del nacimiento de J.R.R. Tolkien. Desde nuestra empresa de traducción, no podemos más que sumarnos al homenaje hacia alguien cuya vida estuvo marcada por un profundo amor por los idiomas y el lenguaje (hasta el punto de resultar la piedra angular de su inabarcable obra). Escritor, filólogo, poeta y profesor de Lengua y Literatura inglesas, y autor de ‘El Hobbit’ y ‘El Señor de los Anillos’, obras que gozan de un gran nivel de popularidad desde hace unos años gracias a las adaptaciones cinematográficas realizadas por el director neozelandés Peter Jackson.

Pero, ¿sabéis cuál fue el origen de estas historias?

J.R.R Tolkien

Hay una anécdota bien conocida por muchos, pero que no me resisto a recordar. Dicen que mientras corregía unos exámenes, el profesor Tolkien escribió la siguiente frase en un papel:

En un agujero en el suelo, vivía un hobbit.

Esta sencilla frase se convirtió en las primeras líneas de ‘El Hobbit’, cuento que Tolkien escribió para sus hijos y que fue publicado en 1937 con gran éxito. Tanto es así, que su editor le solicitó que escribiera una secuela. Y así es como, 12 años después de ‘El Hobbit’, vio la luz ‘El Señor de los Anillos’, considerada la obra maestra del autor. Pero detrás de estos relatos, se esconde una historia real casi tan apasionante como la de ficción: la historia de cómo Tolkien llegó a crear él sólo todo un Mundo Alternativo.

John Ronald Reuel Tolkien no tuvo una vida fácil. Nació el 3 de enero de 1892, en Sudáfrica, siendo sus padres emigrantes ingleses. Su padre murió a los pocos años, y su madre ejerció de maestra, inculcándole el amor por las letras a una edad muy temprana. De hecho, cuando tenía 4 años de edad, uno de los divertimentos favoritos del pequeño Tolkien era nada menos que inventarse sus propios idiomas. Por desgracia, su madre también falleció prematuramente, cuando él sólo tenía 12 años. Ante esta situación, la escuela se convirtió en un refugio para él, lo que hizo que su pasión por las lenguas fuera en aumento, al igual que su afición por la creación de idiomas, llegando a elaborar lenguas complejas durante su época de estudiante, ya en Inglaterra. Además, siempre mostró gran interés por las leyendas heroicas y la fantasía, e hizo buenos amigos de escuela que compartían su pasión por estos temas. De hecho, durante su adolescencia escribió relatos y leyendas de corte fantástico, pues se lamentaba de que Inglaterra no tuviera una mitología propia, por lo que se había propuesto inventar una. 

Tras sus apacibles años de juventud en los que llegó a graduarse en Oxford con matrícula de honor en Lengua inglesa, la tragedia volvió a cruzarse en la vida de Tolkien con el estallido de la Primera Guerra Mundial.  Y es que, al poco de graduarse, se alistó en el Ejército Británico y participó en la sangrienta Batalla del Somme, donde vio morir a casi todos sus amigos. A su regreso, cayó enfermo a causa de la “fiebre de las trincheras”, y fue durante esta etapa cuando comenzó a trabajar en lo que él tituló ‘El Libro de los Cuentos Perdidos’, que son, ni más ni menos, los primeros relatos y leyendas de la Tierra Media (recordemos, el mundo imaginario en el que tienen lugar sus novelas).

En otras palabras: se trataba de la primera piedra del mastodóntico universo al que él mismo y sin ayuda de nadie iría dando forma durante el resto de su vida. Un universo que creó con el fin de “dar uso” a los múltiples idiomas que por entonces ya había inventado, idiomas artificiales con una escritura, ortografía, gramática y vocabulario propios. Ideó una geografía detallada al milímetro para su mundo y lo llenó de milenios de historia, leyendas, criaturas, razas y culturas. La complejidad y riqueza de su ficción en conjunto es inabarcable, pues es el fruto del trabajo de toda una vida dedicada a su creación.

Resulta muy interesante analizar cómo han influido las tragedias personales de Tolkien en su obra, especialmente en ‘El Señor de los Anillos’, donde conviven el pesimismo y la esperanza, para transmitir valores tan valiosos como el de no rendirse ante la adversidad, seguir adelante aun cuando el camino es tan oscuro que no tienes ninguna garantía de éxito. No son pocos los que opinan que si Tolkien no hubiera vivido los dramas personales que vivió, jamás habríamos visto su obra tal y como la conocemos hoy.

No deja de ser paradójico que la gran obra de la literatura moderna de fantasía, sea sólo una pequeñísima parte dentro de un mundo con su propia historia. Tras una vida marcada por la tragedia, Tolkien lo había conseguido: su pasión por los idiomas había desembocado en la creación de su propia mitología.

¡Felicidades, Maestro, allá donde estés!

Os dejamos con algunas citas extraídas de sus obras: 

"No todo lo que es oro reluce, ni toda la gente errante anda perdida."

"Sólo tú puedes decidir qué hacer con el tiempo que se te ha dado."

"Yo no amo la espada porque tiene filo, ni la flecha porque vuela, ni al guerrero porque ha ganado la gloria. Sólo amo lo que ellos defienden."

"El amanecer es siempre una esperanza para el hombre."

"Muchos de los que viven merecen morir y algunos de los que mueren merecen la vida ¿Puedes devolver la vida? Entonces no te apresures a dispensar la muerte, pues ni el más sabio conoce el fin de todos los caminos."

"No os diré: no lloréis; pues no todas las lágrimas son amargas."

"Si muchos de nosotros dieran más valor a la comida, la alegría y las canciones que al oro atesorado, este sería un mundo más feliz. Pero triste o alegre, ahora he de abandonarlo."

 

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Comentarios

  • Invitado
    Ana Martes, 13 Enero 2015

    Me ha encantado esta entrada :D

  • Invitado
    InterTraducción Miércoles, 14 Enero 2015

    Muchas gracias, Ana :)

    En InterTraducción intentamos realizar un blog de contenido diverso, libre, en función de los gustos de cada uno de los miembros del equipo. Gracias por seguirnos. Esperamos seguir contando historias que te gusten. Te invitamos a participar siempre que lo desees.

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